Identifica con precisión cuándo pierdes claridad al actuar.
Usa la secuencia práctica del día para destrabar la cerradura.
Abres el marco para recuperar dirección.
Terminas con un paso claro y posible en tu dirección.
Sabes qué hacer, pero al momento de actuar pierdes dirección.
Entonces entra la inercia: analizas de más, postergas o actúas con duda, culpa o agotamiento.
El cuello de botella es la disponibilidad de claridad en el momento de actuar.
El Reto Arjuna es un entrenamiento práctico de 10 días (1 día de introducción + 8 días de reto + 1 sesión de integración), inspirado en la Bhagavad-gītā y diseñado para:
Además, cuentas con grabaciones disponibles después de cada encuentro para ponerte al día o repasar (acceso sin fecha de caducidad definida, mientras permanezcan disponibles en la plataforma).
Trabajas con decisiones reales. Recuperas dirección operativa para actuar hoy.
Cada día sigues una secuencia corta y terminas con una acción posible.
Secuencia simple y repetible. La claridad se restituye cuando la necesitas.
Traduce enseñanzas clásicas en herramientas prácticas para sostener decisiones reales cuando hay presión en la vida diaria.
Sostiene el proceso con claridad y ejecución: resuelve dudas, modera el foro y acompaña la práctica aplicada al día.
Co-guía los encuentros y ayuda a aterrizar la práctica diaria para convertir claridad en acciones posibles y sostenibles.
Esto es para ti si estás listo para comprometerte con 10 días de práctica y convertir comprensión en conducta sostenible en tu vida real.
El Reto está diseñado para personas que ya entienden mucho, pero quieren que esa claridad se traduzca en decisiones sostenibles.
Llegué al Reto Arjuna en medio de una situación de acoso laboral y una crisis personal. Cada sesión me dio herramientas prácticas para salir adelante y priorizar mi cuidado. Las tareas diarias me daban un propósito concreto para reflexionar y actuar.
El Reto Arjuna me sirvió como una guía clara para comprender mejor mi camino y mi relación con el todo. Me ayudó a flexibilizar mis ideas y a conectar con lo que realmente soy. Lo recomiendo para cualquier persona, sin importar su trasfondo.
Estos 10 días fueron una experiencia que me reordenó: entendí qué tengo y cómo usarlo mejor. Aprendí muchísimo y me dio dirección para mi día a día. Sin duda volvería a vivir el reto.
No podía conectarme siempre a las 6 AM. Veía las grabaciones cuando podía y aun así sostuve la práctica. Me cambió algo real por dentro y en mi forma de vivir el día.
Mi día fue difícil: me frustré y me llené de juicios. Después del encuentro entendí qué estaba pasando y cambió mi forma de responder. Terminé el día con calma y pude dormir tranquila.